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En el Punto G: El amor en los tiempos de Facebook

Gabriela
De miradas, sonrisas de medio lado y roces inofensivos hemos pasado a "Me Gusta", "comentarios" y "comentarios privados". Facebook ha cambiado nuestro concepto de conquista.

¿Cómo saber cuándo amigo; quiere estar en una relación contigo? Nuestra generación es diferente y hay que adaptarse, porque las cartas de amor han muerto, Q.E.P.D (que en paz descansen).

Ahora, como mucho, te ponen una foto con una cita romántica – y tampoco tanto-. Las manifestaciones públicas de amor no se hacen en mitad de la calle sino en tu "muro", las primeras citas son a través del chat -sin velas ni vino-, y las parejas cambian su estado a “casado/a con” cinco minutos después de bajarse del altar.

Del mensaje de texto al hotmail
El primer paso lo dimos con los SMS. Antes de quedar para ir al parque con la chica que te gustaba, le pedías el teléfono móvil. Tras un intercambio considerable de mensajes, mientras hacías las tareas –y sólo si se despedía con besos- la podías invitar al cine. TKM (te quiero mucho) significaba matrimonio.

Por no hablar de las llamadas perdidas. Nada dice tanto como una llamada perdida y su valor aumentaba en función de la hora. 11 de la noche: Uhhhhhhh. Para mayor efecto poner risa tonta aquí.

Recuerdo que también se puso bastante de moda dejar a los novios/as vía SMS. Nokia debía haber retirado la tarjeta SIM y el derecho a contrato a estos individuos altamente peligrosos para la sociedad. Pero sigamos adelante.

Cuando cumplía los quince ya teníamos Messenger. La dirección era importante: tenía que ser divertida y original. ¡No ibas te tener un simple GabrielaMartínez @ hotmail.com! Se lo dabas al chico que recién conocías en la discoteca y era la forma de llegar al que te gustaba de lejos, pero con quien no solías hablar (mercado negro de direcciones debía llamarse lo que había en mi instituto).

Una vez conseguida y aceptada la amistad, te pasabas el día conectada en modo desconectado para vigilar y hacerte la encontradiza.

Cuando mi madre tenía quince años se arreglaba y se iba con sus amigas a perseguir a los chicos que les gustaban. Ése inofensivo acoso adolescente yo podía hacerlo desde mi casa, en piyama y comiendo galletas. Y eso es.... bueno... ¿no?

"Pepito Pérez se ha conectado".

Bendito muñequito verde. No tienes cara, pero me caes simpático. Y ahora la pregunta: ¿le saludo yo primero o espero que lo haga él? Si le saludo yo primero sabrá que me gusta, pero si no le saludo, a lo mejor se va sin hablarme. Pero si le saludo, creerá que estoy desesperada, pero sino... ¡Ataque de pánico! 

La solución más recurrente solía ser llamar a tu amiga y preguntarle qué hacer. Entretanto...

"Pepito Pérez se ha desconectado" NOOoooooooooo.

(Bueno, al menos ya sé que suele entrar sobre las 6 de la tarde... :)

Cuatro conversaciones más allá y un uso inteligente de los emoticonos, ya podían ir al cine. Y si tu ligue era un conocido (el amigo de un amigo) bastaban dos conversaciones por messenger para poder hablarle en público.

Sin embargo, este sistema ya no era suficiente. Entre 2007 y 2010 se extendió Facebook, la ya generalizada red social. Alabado sea el señor. Te damos gracias, Jesucristo.

La herramienta definitiva. Donde no sólo puedes hablar con Romeo, sino ver sus fotos, lo que ha hecho hoy, lo que le gusta, qué estudia, qué ha comido, qué clima hace en su calle, si se aburre en clase, qué amigos/as tiene (¿son más atractivas que yo?) y si tiene un ritmo intestinal regular.

En Facebook el comportamiento es parecido: el chat equivale a la inocente persecución del Messenger, un mensaje privado es un SMS y las llamadas perdidas son "Likes" indiscriminados por todas tus fotos y publicaciones.

Le gusto o no le gusto
Sin embargo, Facebook destaca por su confusión. ¿Cómo que a Pepito Pérez  le gusta mi foto de perfil? ¿Qué le gusta exactamente, el encuadre, la iluminación? ¡Ay, qué mono! se ha enamorado de mí y no sabe cómo decírmelo... (creo que no es necesario explicar cómo terminó ese pensamiento, pero diré que no fue bonito, hubo mucha sangre).

Facebook es un arma de doble filo que deberían mantener fuera del alcance de los niños y los/las adolescentes inseguros/as.

Todo puede tener un significado u otro y lo que parece cortejo un día, a los dos días deja de serlo. Así, sin previo aviso, deja de reaccionar a mis Posts y comenta el video de otra. Nunca he significado nada para él...

Por eso, para un uso sano de esta red social habría que considerar loq ue menciono un par de párrafos atrás: Facebook es la herramienta definitiva, siendo herramienta la palabra clave. Habla, comenta y envía comentarios privados. Pero no creas que porque estás "en una relación con" estás en una relación.

Podemos hacernos una idea de cómo es una persona hablando quince minutos cada noche con ella, pero no será suficiente hasta que no se sienten frente a frente en una mesa y le mires a los ojos. Éso sí que es “un toque”.

Por Gabriela