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En el Punto G: El Efecto 'vestido rojo'

Gabriela
Según varios estudios y el pensamiento popular las probabilidades de que te pidan una cita si llevas un vestido rojo aumentan un 30%. Más allá de ser el color de la pasión, se relaciona al triunfo y la victoria en la batalla.

En los juegos de Atenas de 2004 el número de los luchadores ganadores vestidos de rojo fue lo suficientemente grande como para descartar la casualidad y en el mundo empresarial también es señal de éxito asegurado. Sobra decir que tenía que comprobarlo.

“¿Una locura? ¡Esto es Esparta!”. Al menos me invitarán a una coca-cola, digo yo.

Para los propósitos de este experimento necesitaba: ropa color x, vestido rojo, bar y un desconocido aceptablemente atractivo.(Decidí que el maquillaje fuera el elemento neutro de las dos jornadas y lo mantuve igual en ambas sesiones).

Prueba 1

Día: Viernes

Hora: 24:05

Lugar: Un bar cualquiera de Ámsterdam.

Vestuario: falda corta negra con camiseta negra y chaqueta de encaje.

Ligues a la vista: 1 – El camarero; ¡venga ya, ése no puede fallar!

Número de teléfonos conseguidos: 0

Número de citas demandadas: 0

Mi falda negra tiene una depresión de caballo. Ultrajada y arrastrada por el campo de batalla. Ahora la pobre se siente fea y no consigo que salga ni a pasear.

Prueba 2

Día: Sábado

Hora: 24:05

Lugar: el bar de al lado de un bar cualquiera de Ámsterdam.

Vestuario: vestido rojo hasta la rodilla y escote barco.

Posibles ligues: 1

Número de teléfonos conseguidos: 1

Número de citas demandadas: 1

Resultado: Triunfo total

Pero no lo hice. Qué creen, soy una científica seria y no mezclo lo personal con lo profesional; por muy alto, guapo y rubio que sea 'personal'.

Cualquier investigador refutaría mi experimento por no aportar una muestra lo suficientemente grande para ser concluyente. Y tendría razón. Que un día me ponga un vestido rojo y triunfe en el amor, no significa que obtenga el mismo resultado cada noche y menos que lo pueda recomendar a todo el mundo.

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     Gabriela

Pero, ¿cómo lo puedo explicar?... Cuando llevas un vestido rojo SABES que llevas un vestido rojo. El vestido te mira desde el armario como diciendo:

- Vísteme, sabes que no voy a fallar, te llevaré a la victoria y ejércitos imperiales con ojos verdes se rendirán a tus pies. – Calla, tonto…si sólo vamos a tomar algo…- Ya ya…Vísteme…

Te sientes bien, segura y el desgraciado que no lo note que se vaya con unos jeans. Más fuerte que cualquier armadura, repele el miedo al rechazo y proyecta seguridad y decisión. No sé qué tiene el rojo que arroja y quita toda la vergüenza.

Es el efecto placebo indumentario, porque en realidad es una cuestión de ACTITUD, extrapolable a cualquier otro color y, aunque el foco de atención ayuda, lo más importante es arriesgar y tirarte a la piscina sin miedo. Si para librarte del miedo a la caída, necesitas un vestido rojo, adelante. Pero lánzate.

Las veces que lo he hecho, he tenido un 100% de efectividad. A fin de cuentas, el objetivo que te interese puede ser daltónico. 

Gabriela