apto para 18+

Sexo o-oh-ral

Gabriela
Hacerlo o no hacerlo, ésa es la cuestión. Superando a la masturbación y casi a la altura del sexo anal, el sexo oral está entre las prácticas más controvertidas del sexo.

Unos se “sacrifican” para que se lo hagan a ellos, otros lo hacen porque les gusta, otros porque creen que le gusta a la pareja, o a modo de consolación porque no se quiere llegar a la penetración. Y todas las razones son válidas y más aún, las razones para NO hacerlo.

Mi primer novio me lo ofreció. Le dije que no porque me daba pánico que me lo fuera a pedir a cambio – en realidad sabía seguro que me lo iba a pedir a cambio, pillín…

“¿De verdad no quieres que te dé besitos ahí?”

“No, gracias, estoy bien…”

“¿Y no vas a….?”

“Mmmm… no. Bueno, que tengas buenas noches…”.

Cobarde. En realidad me da la risa. Quizás nervios o cosquillas. Creo que es porque en el sexo oral se rompe ese mecanismo de mutuo placer que hace rodar el resto del sexo, en el que das un poco y recibes un poco a cambio. Todo es proporcional y simultáneo, menos aquí cuando estás cara a cara con el enemigo. Solo ante el peligro en un desierto a 40 grados a la sombra.

-       (¿He dicho cara a cara con el enemigo? Jijiji)

Durante el sexo oral hay un claro actor pasivo y uno activo. (Bueno… también existe el así llamado 69) La cuestión es: quién va primero. No vaya a ser que después de hacérselo el desgraciado decida levantarse e irse porque mañana hay que madrugar. Nota mental.

Pero intuyes cuándo va a pasar. Como una tormenta, va bajando poco a poco y humedeciendo el ambiente. Al menos para mí, es un momento desconcertante. Miras al techo y piensas: ¿qué se supone que tengo que hacer yo ahora? ¿Me quedo aquí quieta simplemente disfrutando? ¿Le doy instrucciones? ¿Se molestará si le digo que mi clítoris está 3 centímetros más arriba de donde él cree que está?

-       (¿He dicho humedecer el ambiente? Jijiji)

Sí… intrincada cuestión la del sexo oral.

Quizás por eso tiene tanto poder, porque por alguna razón tiene más valor que cualquier otra práctica sexual. Como ponerle una etiqueta de Gucci a un bolso normal. No es lo mismo que dos personas se hayan acostado simplemente a que hayas…. Más si se trata de una mujer. Recuerdo que corrió un rumor en mi instituto cuando una chica le practicó sexo oral a un muchacho. No eran novios y ella le pidió que no se lo contara a nadie. El infeliz lo hizo. Creo que de ahí la respuesta a mi novio… ese desconocido pervertido que me quería arruinar la reputación… ¿no?

Es curioso que cuando un hombre se lo hace a una mujer es un cortés caballero que adora a su dama y le da placer en sábanas de seda y colchas de terciopelo a la luz de las velas. Y cuando una mujer se lo hace a un hombre siempre es un oscuro callejón, o el despacho de algún político. Cuando una mujer practica el sexo oral se presenta como una forma de humillación y no de adoración; como si nos arrodilláramos (literalmente) ante el poder masculino. Si un hombre se excita practicando el cunnilingus es romántico, si lo hace una mujer es una cerda a la que le gusta comer….

En fin. Creo que aquí el machismo se les fue por la culata, porque por querer ensuciar tanto la práctica se han quedado ellos sin… Ah, se siente.

Para disfrutar del sexo oral lo más recomendable es olvidarnos de todo lo que hemos oído y visto sobre él y simplemente asegurarnos de hacerlo con una persona en la que podamos confiar (o que estemos seguros no vamos a volver a ver en nuestra vida y no tiene ningún vínculo con nadie de nuestro entorno) – un consejo reproducible para cualquier práctica sexual si no quieres que te pase lo de mi compañera. Discreción, hermana.

Sin embargo, a pesar de los numerosos intentos de nuestra sociedad por desprestigiarlo, es un acto tremendamente íntimo y placentero con la persona adecuada – y un preliminar formidable donde los haya... Si me lo preguntan a mí hay pocas cosas más eróticas que sentir el roce del cabello de un hombre en tus muslos. Y difícil. Tanto si eres hombre o mujer, te enfrentas a un aparato más complejo que el mando a distancia de un DVD nuevo. ¿Dónde está el botón de encender y cómo se sube el volumen? Tiene mucho mérito.

En mi opinión es una práctica muy socorrida: se valora todo: iniciativa, empeño y originalidad y tampoco hace falta ser tremendamente bueno porque puedes equilibrar la balanza más tarde, lo suficiente para calentar el horno. ¡Es importante! Según las estadísticas, un 80% de las mujeres pueden alcanzar el orgasmo mediante el sexo oral y sólo el 25% durante el coito.

Como decía mi novio es un beso más. Más complejo, más húmedo, más largo y más placentero. Un acto de amor y confianza y mejor que cuatro humpalumpas masajeándote los pies.

Gabriela

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