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5 razones por las que ellos deberían ir con el urólogo

Hombre en el médico
A diferencia de las mujeres, que solemos ir con el ginecólogo apenas sentimos molestias (y, si no lo hacemos, nuestras madres, hermanas o amigas nos impulsan a ir), los hombres se niegan a visitar al médico y, menos aún, al urólogo. Sin embargo, hay motivos enormes para que vayan.
  1. No tienes que estar enfermo para ir al médico.

    No existe, al menos en los países latinoamericanos, la costumbre en los hombres de visitar a un médico general o un urólogo para revisar su salud sexual. No tienen conversaciones sobre anticonceptivos (“¿para qué, si no hay para nosotros más que el condón”) ni sobre infecciones de transmisión sexual (como son pocas las que presentan síntomas en los varones, así que esto los ha llevado, cultural y socialmente, a contentarse con que sus parejas vayan con el médico ante cualquier eventualidad que podría afectarles a ellos también). No visites únicamente al especialista cuando tengas reacciones visibles, como las del herpes o el molusco contagioso. Pide cita para un chequeo una vez al año. 

  2. Es una buena inversión.

    Una visita con el doctor no es barata. Menos aún para un joven, sea estudiante o trabaje, y si tiene un dinero extra prefiere gastarlo en cosas que le brinden placer en lugar de ir a un lugar en donde siente que perderá el tiempo. Esto tiene que ver con que nos han hecho creer que la salud de los hombres es mucho más estable y resistente que la de las mujeres, además de que no tenemos una cultura de la prevención. Si acudes con el experto para evitar problemas, al final te ahorrarás dinero si previenes alguna problematica.

  3. No todo se cura naturalmente.

    La falta de costumbre de la visita al doctor se une con la práctica de la herbolaria y la medicina alternativa tan común en los países de habla hispana. Un té, una yerbita, un suplemento alimenticio suelen consumirse antes que un fármaco. Esto puede ayudar en algunos casos, pero por lo regular las infecciones de transmisión sexual, la eyaculación precoz, la disfunción eréctil y demás situaciones propias de ellos no se remedian con tratamientos naturistas. Aunque te dé vergüenza que una persona te revise, siempre será mejor tener un diagnóstico de medicina alópata para complementarla con los remedios de familia. 

  4. No eres débil si vas con el médico.

    Es más común que los varones se “aguanten” los malestares o enfermedades porque reconocer que se sienten mal puede interpretarse como un signo de debilidad de acuerdo a la mentalidad masculina. Ellos priorizan el trabajo sobre el tratamiento y rara vez hablan de sus problemas de salud con otra persona. Puedes visitarlo sin decirle a nadie, para sentirte tranquilo mientras estés ahí. Ya después sabrás a quién compartirle la vivencia.

  5. No tengas miedo de descubrir que algo está mal conmigo.

    Esto es típico en hombres y mujeres: el temor a la muerte, a una enfermedad compleja, terminal o duradera les aterra, por lo que postergan la visita médica. No se quiere recibir una mala noticia, pero debido a ello se podía perder la oportunidad de recibir una buena noticia (desde el informe de que tenemos una excelente salud hasta la propuesta de un tratamiento a tiempo que solucione el problema).

Para saber más:
https://www.saludconsultas.com/verdaderas-razones-por-la-que-los-hombres...