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Entre penes, cigarrillos y erecciones

cigarrillo hombre
Nos preocupa el pene. Su aspecto, su estado de salud, lo que hace y le hace bien, lo que hace y le hace mal, pero no siempre investigamos sobre él. Aquí les compartimos algunos detallitos interesantes sobre el mejor amigo del hombre

Hay penes muy simpáticos. Pero también los hay hermosos. Y suaves, sabrosos, interesantes, amorosos… hay muchas maneras en que podemos clasificar a un pene dado que cada uno de ellos es único e irrepetible. Aunque tengamos una forma predefinida en la mente de cómo es el aspecto de un miembro masculino, en realidad no hay dos iguales. Justo por eso no se puede ni se debería tratar de unificar a todos en tamaños, colores o formas, y en lugar de angustiar a sus poseedores con que el suyo se sale de la norma, lo mejor que podríamos hacer es impulsarlos a que amen el que les pertenece tal como es, que aprendan a usarlo y a pedir que lo usen.

Los penes le caen bien a los hombres, porque los acompañan siempre, de una u otra manera. A un porcentaje de chicas, también. Nosotras nos preocupamos por agradarles; a veces, por observarlos aunque sea de reojo, por calibrarlos por encima del pantalón, por emplearnos a nuestro favor. Es decir, están en el centro de la atención de ambos sexos. Y, seguro lo han notado, de toda la sociedad. Lo curioso es que hay muchas cosas que se desconocen sobre él y que, de saberlas, nos podrían quitar angustias y miedos o llevarían a sus poseedores a cambiar hábitos que puedan afectarlo negativamente. Por ejemplo, está confirmado que fumar causa daño en el tejido interior del pene que puede interferir con su funcionamiento.

Resulta que la nicotina, uno de los componentes principales del cigarrillo, actúa como vasodilatador, es decir, promueve que se estrechen los vasos sanguíneos, y los cuerpos cavernosos del pene necesitan que haya una buena irrigación de sangre para que el pene tenga una buena erección (algo semejante sucede con el clítoris).

Entonces, el fumar hace que no llega suficiente sangre a los genitales, lo que puede generar disfunción eréctil.

En internet hay demasiada información errónea. Abrí varias notas en las que se afirmaba que fumar reducía el tamaño del pene. No me parecía algo lógico, así que seguí investigando. Y resulta que no: el amiguito no se achica, lo que sucede es que no tiene una erección plena. Si se ve en ese sentido, podría parecer que cada vez es menor, que se va achicando, aunque simplemente es un error de apreciación. Cuando no está tan firme, puede ser unos centímetros más corto que en pleno estado de ebullición. Esta situación aparece en aquellos que fuman mas de 10 cigarrillos al día, y se agrava si el individuo lleva, además, una vida sedentaria.

Por otra parte, la respiración es muy importante durante el encuentro erótico. Los fumadores suelen tener problemas para controlarla, situación que puede generar eyaculación precoz. Es decir, si el hombre se fatiga rápidamente durante las posturas eróticas, no podrá controlar su respiración, lo cual generará ansiedad y cansancio. Los músculos de la región inguinal se fatigan en el acto sexual debido a un flujo deficiente de sangre el cerebro ordena la eyaculación de forma inmediata.

A todo eso podemos agregar que quien fuma reduce la densidad de sus espermatozoides en un 20 por ciento, tiene un rendimiento erótico pobre pues se cansa con facilidad y baja levemente la libido, así que no querrá tener acción con tanta frecuencia como alguien que no tiene ese hábito.

Para no sufrir todo esto, se recomienda que lo jóvenes eviten comenzar a fumar a esa edad o si han adquirido la costumbre, traten de abandonarla. Una buena alimentación, ejercicios aeróbicos y de respiración serán de gran utilidad para preservar en buena salud a ese pene que suele estar en boca de todos.