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¿Eres un hombre de hoy?

El hombre de hoy
Los chicos de ahora tienen nuevos códigos, formas de relacionarse y de entender el mundo. Tú seguramente no tienes las mismas creencias que tu papá o tu abuelo. Ves el mundo de otra manera, porque los tiempos que estás viviendo son diferentes a los que habitaron tus antepasados.

 

 Y las chicas de ahora son, también, opuestas a tu mamá, tus tías y su madre. ¿Será que ustedes tienen algo diferentes a las personas que fueron jóvenes décadas atrás? ¿O será que el mundo ha evolucionado en algunos aspectos para bien? Tal vez se lo pregunten cuando se den cuenta que el papel de los hombres hoy en día ya no es como el de antes.

Ha sido una labor conjunta de ambos sexos. Por un lado, las mujeres han exigido sus derechos de todo tipo desde la década de los cincuenta del siglo pasado, llegando a un punto actual en donde saben que pueden exigir su derecho a trabajar, a decidir sobre su cuerpo, a amar y desear a quienes ellas elijan, a postergar la maternidad, a experimentar y explorar las múltiples facetas de estar vivas, aquí y ahora.

En este cambio, los hombres han estado presentes todo el tiempo, tratando de asimilar la nueva realidad y de apoyar la del sexo contrario, aunque el grueso de la población comienza a darse cuenta, apenas, de esa transformación.

Aunque hay algunos estudios de ciencias biológicas y fisiológicas que han tratado de estudiar las llamadas nuevas masculinidades, en realidad son las ciencias sociales las que más han aportado no solo para que tú y tus congéneres entiendan la manera en que ahora pueden seguir creciendo y desarrollándose, sino para que sea una situación que mejore nuestras vidas (y aquí sí hablo de todos los géneros y edades).

El primer sexo

Todos los estudios que se han hecho al respecto se abordan desde diversas disciplinas de las ciencias sociales, tratando de explicar a nivel académico lo que ha pasado. La doctora Guitté Hartog ha investigado mucho al respecto en México y quisiera compartirte algo de lo que ha escrito pero explicándolo de manera más sencilla.

Durante siglos, la psicología, la historia, la filosofía, la economía, la política, la medicina, entre otras ciencias, se dedicaron a analizar al hombre como un ser de inteligencia superior a la de las mujeres y alrededor de quien debería girar el mundo, pero cuando los científicos de mucho tiempo atrás se dieron cuenta de que nuestro planeta era un satélite de una estrella común y que había que cuidarlo para poder sobrevivir como especie, la supremacía del hombre fue desapareciendo poco a poco con la acumulación de datos que confirmaban la inmensidad del universo y la vulnerabilidad del ser humano.

Sin embargo, la diferencia se siguió marcando: surgieron las “ciencias del hombre”, la declaración de los “derechos del hombre”, se habló de “los hombres” para definir a la raza humana.

Pero ¿y todos los demás que no son ni se perciben del sexo masculino?

Después de tantos años de no ser representadas, las mujeres comenzaron un movimiento, durante el siglo XX, que hoy se conoce como feminismo. Se preguntaban: ¿cuál es el papel y el impacto de las mujeres en la historia, la economía, la política, la medicina, el derecho, la psicología y hasta la lingüística? Con tales preguntas se empezó a romper el silencio de quienes se consideraban oprimidas. Con el feminismo surgieron los estudios de género que, sí, comenzaron a incluir a los hombres.

Los nuevos papeles que empezaron a jugar las mujeres se establecieron acompañados de cambios en los hombres. Un mejor reparto de las responsabilidades domésticas, con los hijos, en la anticoncepción, un mejor empoderamiento de las mujeres en los ámbitos laborales, gubernamentales y de la sexualidad, y el rechazo de la violencia en todas sus formas, son algunos ejemplos de las demandas femeninas que involucran directamente a los hombres.

Los hombres también lloran

Estos cambios y deseos hicieron que surgieran los estudios de las masculinidades, así, en plural, en el entendido de que cada hombre es un mundo y no podemos meter a todos en una misma caja para analizar su situación actual y venidera.

Ahora, como dice Guitté, “lo biológico ya no es destino, las cosas ya no son tan sencillas como antes en las relaciones hombres-mujeres y en la vida en general”. Cada uno es responsable de su destino, y el matrimonio y la crianza de los niños ya no son unos dictados de la naturaleza, ya no se trata de buscar una “media naranja” como único designio.

Los papeles ya no son tan definidos como antes; se está abriendo un abanico de posibilidades, llenando de desafíos a las relaciones hombres-mujeres.

Los estudios sobre masculinidades son el fruto del conjunto de preocupaciones tanto académico-científicas como ideológicas para mejorar la convivencia humana.

Un “nuevo” hombre o un “hombre de hoy” debe replantearse su papel como integrante del sexo masculino, la construcción de su virilidad, la paternidad, las relaciones de pareja equitativas, su inclusión hacia la diversidad sexual, el hacer a un lado la violencia y acoso sexual, educar a futuras generaciones en igualdad de género, pensar en sus sentimientos y defender sus posturas frente a las visiones conservadoras, que aún prevalecerán.

Para continuar leyendo: http://www.estudiosmasculinidades.buap.mx/paginas/reporteguite.htm

Tras leer esto, pregúntate qué tipo de hombre eres o quieres ser, y ve por él, empieza o sigue conformándolo. De verdad que el mundo te lo va a agradecer. Queremos escucharte, ¿qué haces tu diferente a la norma que dicta cómo deber ser un hombre? Escríbenos aquí o si tienes preguntas las esperamos en el Foro de Hablemos