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¿Por qué no hay más anticonceptivos para hombres?

No hay anticonceptivos masculinos
Muchas personas nos preguntamos ¿por qué hay tan pocas opciones anticonceptivas para los hombres?

Por: Ana María Aguirre | Defensora de los Derechos Sexuales, Especialista en Programas de Salud Sexual y Reproductiva para Jóvenes y Adolescentes, Psicóloga Social.

Este tema es un asunto importante, tanto mujeres como para hombres, porque, si bien hay muchas opciones de anticoncepción femeninas, estas no cubren todas las necesidades de las personas: hay hombres que realmente desean tener en sus manos el control de su fecundidad.

En Venezuela, recuerdo que hubo una época en la que se hablaba de una inyección para hombres: Una chica con un embarazo no planeado contaba que su novio la usaba y que se la hacían llegar de otro país. En ese período, cuando un hombre llegaba a comprar la inyección anticonceptiva se le debía preguntar para quién era, porque más de una vez decían que era para ellos mismos.

Pero lo cierto es que, hasta el momento de esta publicación, no hay nuevos métodos anticonceptivos para los hombres.

En principio, existen dos métodos anticonceptivos modernos que pueden usar los hombres: los condones y la vasectomía. Pareciera suficiente pero no lo es. El condón no solo tiene detractores, sino que además su efectividad depende demasiado del uso correcto, mientras que la vasectomía, al ser definitiva, solo es una opción para los hombres que ya tienen los hijos que planeaban tener.

Para las mujeres si: ¿y los hombres?

Pero si hay tantas opciones para las mujeres ¿por qué se han tardado tanto en encontrar alguna alternativa para los hombres? En principio la razón está en que las funciones reproductivas de los hombres no trabajan en ciclos, como sucede en las mujeres, lo cual es aprovechado para generar el efecto anticonceptivo. En el caso de los hombres es un proceso constante, igualmente hormonal, pero constante.

En el año 2016 se dio a conocer que se había detenido el estudio de una píldora que detenía ese proceso, bloqueando las hormonas a nivel cerebral, lo cual interrumpía “la orden” fisiológica que permite la producción de espermatozoides.

Sin embargo, una parte de los voluntarios (solo 20 de 320) abandonaron la prueba porque el medicamento les generaba depresión, acné, cambios de humor, dolores de cabeza y dolores musculares. Chicas, ¿les suena conocido? El estudio se detuvo y la ilusión también.

Mujeres de todo el mundo se quejaron por ello alegando que nosotras hemos aguantado eso y más. En efecto las píldoras femeninas de las primeras generaciones causaban fuertes efectos secundarios, muchos de ellos bastante más severos que los mencionados para la píldora masculina, y aún en muchas mujeres los siguen causando; pese a esto, ellas han preferido soportarlos para evitar un embarazo no planeado.

Como dice Angela Saini, que aguantemos el dolor es algo que, lamentablemente, se espera de nosotras. Pero aún hay esperanzas. Una opción de la que se dio a conocer en marzo de 2017 en medios de Reino Unido es una inyección de gel que hace las veces de “vasectomía reversible” dado que dicho gel se coloca justo en el ducto seminal, que es el que permite la salida de los espermatozoides desde los testículos hacia la vesícula seminal. Aunque hasta ahora solo ha sido probado en monos y en conejos, ha mostrado 100% efectividad, por lo que todos estaremos atentos a las noticias el próximo año.

A nuestro parecer, invertir en generar alternativas temporales para los hombres que desean evitar embarazos no planeados, además de ser una forma de equilibrar la balanza quitando un poco del peso que ha recaído sobre las mujeres durante tantos años, es una excelente manera de celebrar y reconocerles a esos hombres su responsabilidad y compromiso.

Por ello sin duda, se trata de un asunto de justicia, pero también de desarrollo. Mayores opciones anticonceptivas permite a las personas asumir decisiones más acordes a su plan de vida y su planificación familiar, porque cada quien podrá tomar la opción que realmente se ajuste a sus necesidades.