pareja feliz
Mirjam van den Berg

Matrimonios por amor

En las culturas donde los matrimonios por amor son la norma, uno/a de la pareja suele proponer y el otro/a acepta o rechaza la propuesta.

Algunas personas se esfuerzan mucho en pensar y programar sus propuestas, mientras que otras lo hacen espontáneamente. Por ejemplo una magnífica propuesta en la terraza de un alto hotel de cinco estrellas, o iluminar con velas tu habitación antes de lanzar la pregunta. Todo depende de tu gusto y estilo.

Para saber más acerca sobre qué deberías y no deberías hacer en una propuesta matrimonial, mira nuestro qué hacer y qué no hacer al proponer matrimonio.

Tal vez tu propongas o te propongan matrimonio, pero, ¿cómo sabes si fuiste elegido/a por la persona correcta? ¿Cuándo es buen momento para casarse? ¿Se puede tener certeza? ¿Y si sale mal? Todas estas preocupaciones son válidas cuando se trata de decidir si te quieres casar. Y no eres la única persona, casi cualquiera que piensa en casarse tiene estas dudas. No es una decisión fácil, ¿quieres pasar el resto de tu vida con esta persona?

¿Estás listo/a para casarte?

Preparamos una guía para ayudarte a decidir si estás listo/a para casarte o no:

  • Asegúrate de que no sólo es obsesión. Cuando te enamoras tiendes a cegarte a lo negativo de la personalidad de tu pareja. Asegúrate de basar tu decisión en un conocimiento profundo de la personalidad de tu pareja. ¿Son buenos amigos más allá de estar enamorados?
  • ¿Son compatibles en distintos niveles, sexual, emocional e intelectual? El buen sexo no es capaz de mantener vivo un matrimonio para siempre. Necesitan tener un vínculo emocional sólido.
  • ¿Qué tan bien te comunicas con tu pareja? ¿Crees que pueden resolver todos los problemas hablándolo? ¿Eres abierto/a emocional y honestamente con tu pareja? A fin de cuentas, la honestidad es la mejor política y el matrimonio no es la excepción a esta regla.
  • Debe haber un acuerdo de respeto mutuo en la relación. Debe ser algo natural admirar a tu pareja por ser quien es.
  • Deben poder resolver conflictos de forma pacífica y amigable. Si las cosas con tu pareja no se resuelven satisfactoriamente, esto puede llevar a una relación infeliz en el futuro.
  • ¿Tú y tu prometido/a esperan lo mismo de la boda? ¿Sabes qué piensa tu pareja acerca de tener hijos, y tú estás de acuerdo? ¿Ambos están de acuerdo con las perspectivas de desarrollo profesional del/la otro/a? ¿Ambos tiene la misma pasión para que el matrimonio sea duradero?
  • También tienen que hablar de cómo quisieran vivir ambos ya casados. ¿Compartirían casa con la familia de tu pareja? Si es así, ¿cómo te sientes al respecto? ¿Tienes alguna objeción?
  • Es mejor habla del dinero abiertamente. ¿Van a compartir cuenta de banco o llevarán sus finanzas por separado? ¿Alguno va a depender del otro? ¿Están seguros de que no se creará una relación desigual?
  • Finalmente, ¿te ves envejeciendo al lado de esta persona? ¿Su amor resistirá los cambios dentro y alrededor de su relación?
  • Estos puntos sólo tratan de ayudarte a pensar en cosas que son importantes y podrían pasar desapercibidas. Así que úsala como tal, una guía salvaje.

Desacuerdos Familiares

¿Y si tu familia no está de acuerdo con tu decisión?

¿Qué tal si realmente amas a tu pareja y estás seguro/a de que te quieres casar con él/ella, pero tus padres no concuerdan con tu decisión? Ya sea que tus padres sean de otra raza, religión o estrato social. También podría ser porque no aprueben la profesión o situación económica de tu pareja.

No quieres defraudar a tus padres y/o herir sus sentimientos. Pero al mismo tiempo quieres vivir tu vida con quien amas. Obviamente te sientes entre la espada y la pared. Aquí hay algunos tips que te pueden ayudar a superar esta difícil fase:

  • Sé honesto/a con tus padres. Explícales por qué crees haber tomado la decisión correcta.
  • Si es posible, planea una situación en que se puedan conocer tus padres o familiares y tu pareja. Una cena juntos es una buena elección.
  • Escucha los argumentos y preocupaciones de tus padres. Ten en cuenta que ellos te aman y quisieran verte feliz.
  • Aclara las dudas de tus padres. Ya que sepas por qué creen que tu pareja no es buena para ti, responde a sus preguntas. Convéncelos de tu decisión.
  • No los amenaces ni chantajees. Eso sólo podría complicar más la situación y no los dejaría expresarse libremente.
  • Si tus padres te hacen chantaje sentimental, hazles saber que eso no ayuda en nada. Y diles que estás abierto/a al diálogo.
  • Se paciente. Los prejuicios que han acumulado durante años no van a desaparecer en una semana o dos. Dales tiempo.
  • Busca a más familiares que pudieran apoyarte en tu decisión. Diferentes opiniones de otro miembros de tu familia podrían hacer que tus padres pensaran lo pensaran con más detenimiento.
  • Si tienes opción, busca intenta con consejo matrimonial. La ayuda experta de un consejero podría ayudar a resolver situaciones muy complicadas.
  • Y por último, aunque no es todo, mantén a tu pareja al tanto de todo el proceso. Busquen estar juntos el mayor tiempo, pero no sólo en los momentos de estrés.

Bueno, sabemos que estos métodos no siempre funcionan. A veces es imposible negociar con la familia, especialmente en ambientes conservadores. Quisiéramos insistir en la comunicación, pero en caso de que necesites ayuda y consejo, no sientas vergüenza de contactar con alguna de las siguientes líneas de ayuda:

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