Pareja feliz
Alfonso Ríos

Tu Boda

Para muchos/as, el día de su boda es el día más importante de su vida. Las bodas son celebraciones importantes en muchas culturas en todo el mundo. Marcan el inicio de una nueva fase en la vida, el matrimonio.

Algunas parejas tienen fastuosas ceremonias, mientras que otras eligen algo discreto. En cualquier caso, las bodas se distinguen por ser estresantes. Si estás planeando tu boda, tenemos algunos tips que te ayudarán a tomar decisiones cruciales:

  • Haz un presupuesto y cíñete a él. Siéntate con tu familia y, si se puede, con tu próxima pareja y elaboren un presupuesto. Sé honesto/a en cuánto al dinero que puedes gastar en la boda. Si tus padres la van a pagar, pregúntales cuál es su presupuesto. Fija una cifra exacta y no la rebases. Recuerda, las bodas no deben ser caras, sólo son una celebración de amor.
  • Una vez que sepas cuánto dinero puedes gastar, haz una lista de las cosas realmente necesarias. Un salón, ropa, invitaciones, etc. Luego haz una lista de cosas que te puedes ahorrar (regalos para todos los invitados, una orquesta, etc.). Determina tus prioridades y apégate a ellas.
  • Divídanse las tareas. Si no pueden pagar un/a organizador/a de bodas, incluyan a sus familiares y amigos para que les ayuden con todas las tareas. Asigne a alguien para que se encargue de la logística del banquete, y alguien más que se encargue de la ceremonia religiosa y/o rituales, alguien más que se encargue de las invitaciones, etc.
  • Haz muchas listas de tareas. Una para la ceremonia matinal, una lista para el servicio de banquete, otra para los invitados. Y así con todas las cosas.
  • Mantén un balance entre las expectativas de tu familia y las tuyas.
  • Por último, aunque no es todo, busca actividades que te relajen. Con toda la presión alrededor de las bodas, ¡podrías enloquecer a la hora de la hora! Así que asegúrate de tomarte un día libre a la semana y sólo relájate en compañía de tu prometido/a o por lo dense un tiempo para hacer algo más divertido.

Arrepentimiento de último momento

A veces el novio o la novia se arrepienten en el último momento antes de la boda. Te dan muchos nervios por tu futuro y te mueres de miedo. ¿Será la decisión correcta? ¿Dudas de si las cosas van a funcionar como pensabas? Si sientes esto, entonces sufres de arrepentimiento de último momento.

Cierto nivel de nerviosismo y ansiedad es muy normal antes del gran día. Después de todo, estás a punto de dar un paso que cambiará tu vida. ¡Sería anormal que no sintieras ni un poquito de nervios! Tenemos algunos tips para que sepas lidiar con el arrepentimiento de último momento:

  • Primero, necesitas distinguir entre el estrés relacionado con la boda y dudas serias acerca de tu matrimonio.
  • Si tienes estrés por la boda, aléjate un tiempecito de la preparación y organización. Sólo asegúrate de que ambos se escapen un poco del ajetreo y barullo de la preparación de la boda.
  • Si tienes dudas serias sobre tu relación, no las ignores. Descubre cuáles son tus temores.
  • Dile a tu pareja lo que te asusta de estar casados. ¿Es por perder tu independencia y libertad? ¿O es más por la personalidad y carácter de tu pareja?
  • Piensa cuál sería la solución a los obstáculos que ves en tu relación. ¿También tu pareja ve la misma solución?
  • No te case sólo por la presión alrededor de la boda. Claro que todos esperan que te cases en un futuro próximo, pero si sienes dudas serias al respecto, pospón la boda y haz las cosas más despacio y con calma.
  • Ponte en contacto con un/a consejero/a si necesitas ayuda para encontrar algo de paz en esta situación.

La noche de bodas

La boda terminó. La fiesta fue una bomba. Ya se fueron los invitados. Y ahora van a atener su primera noche de casados. Mientras que algunas parejas tienen sexo entre ellos antes de la noche de bodas, para muchas esta será su primera vez juntos.

Si eres virgen o nunca has tenido sexo con tu pareja, es normal que te sientas nervioso/a en tu noche de bodas. Pero, ¡aquí estamos para ayudarte! Te damos algunos tips para superar esos temores por la noche de bodas.

  • Habla para relajar la presión. Hablen de cómo fue la boda, qué te gustó más, qué odiaste de ella, cómo pudo salir mejor, y cosas así. Si sigues con nervios por el sexo, también habla de eso. Cuéntale qué te causa ansiedad, tal vez a tu pareja le pasa lo mismo.
  • Tómalo con calma. No te apresures en nada. Disfruta del jugueteo preliminar. Bésense, tóquense, acaríciense. Hazle sentir que lo/a amas.
  • Percibe su lenguaje corporal. Si estás confundido/a, pregúntale bajito si si le está gustando. Responde a sus sentimientos.
  • Siéntete sexy. Usa esa ropa interior sexy que guardas para una noche especial. Reserva la suite nupcial si está a tu alcance o ilumina el cuarto con velas aromáticas. Crea una ambiente sexy.
  • Si tu pareja tiene problemas con la erección, tómala como una señal de nerviosismo. ¡No lo hagas sentir mal! Mejor guíalo. Ponte como objetivo excitarlo. (Pero no te lo tomes personal si no funciona esta vez)
  • Si tu esposa es virgen, es posible que sangre después de tener sexo. También es posible que sienta algo de dolor. Pero la clave para minimizar su dolor es que esté tan relajada y estimulada como pueda. Así que confórtala y ámala con todo tu corazón. Y date mucho tiempo para que esté realmente excitada antes de pensar en la penetración.
  • Por último, aunque no es todo, usen protección, a menso que deseen tener un bebé de inmediato. No es divertido preocuparse por un embarazo la mañana siguiente. Mejor prevenir que lamentar. Para ver el que más les conviene, lean acerca de métodos de contracepción.
  • Si es tu primera vez con tu nuevo esposo o esposa, pero no la primera vez que tienes sexo, considera hacerte una revisión de enfermedades de transmisión sexual (ETS) antes de la gran noche. ¿No sería el peor recuerdo de bodas pasarle una ETS a tu pareja?

Recién Casados

Para muchos, ¡los primeros días de matrimonio son como vivir un sueño! Aún si ya llevaban años de novios, sería como un empezar de nuevo o un capítulo nuevo en sus vidas. Hay algo sobre de decir los votos en voz alta que casi mágicamente los hace sentir más cerca todavía.

Pero estar casado/a también trae muchos cambios a tu vida. Primero, cambia tu identidad. Tal vez sientas que compartes una identidad con tu pareja. Tal vez sientas que la gente los ve menos como individuos y más como la mitad de un todo. Tal vez esto te incomode. En muchos ámbitos, podrías sentir incluso como que pierdes tu independencia y necesitas integrar otra persona en tu vida por siempre.

Esta repentina ola de cambios pueden ser un reto para los recién casados. Aquí tienes una guía para ayudarte con los retos de tu nueva vida:

  • ‘Y vivieron felices para siempre...’ ¡Todos lo hemos escuchado! Aunque se supone que el matrimonio trae felicidad a la vida de la pareja, también trae muchos retos. El truco es saber de antemano qué esperas de tu matrimonio. Así que siéntate con tu pareja y hablen sobre lo que significa el matrimonio a nivel personal y a nivel relación.
  • Si no han vivido juntos antes, ¡prepárense para un montón de sorpresas desagradables! Tu pareja podría tener algunos hábitos repugnantes y podrían surgir problemas de compatibilidad. Definitivamente se pueden superar siendo abiertos y hablando de lo que nos molesta.
  • Organiza tu casa. Puede sonar extraño, pero no asumas los roles de cada uno en tu relación. Decidan claramente qué esperan uno del otro con respecto al hogar. No sólo son amantes, ¡también comparten casa!
  • Si se supone que te vas a mudar a la casa de tu esposo/a y tu familia política, podría traer otro tipo de retos. No sólo te tienes que acostumbrar a vivir con tu esposo/a, sino que también debes considerar las necesidades de su familia. Mantén un balance entre sentirte cómodo/a y ayudar a los demás.
  • Manejen bien sus finanzas. El dinero es la mayor causa de divorcios en el mundo. Así que dejen todo bien claro sobre el dinero. ¿Van a tener una cuenta común? ¿O cada quien va a tener una independiente? ¿Uno va a depender económicamente del otro? ¿Cuáles serán las consecuencias? Piensa en lo que te estás comprometiendo.
  • Es normal tener discusiones y peleas. La clave es que las peleas siempre sean justas. Descubre cómo en nuestro Peleas, qué hacer y qué no hacer.
  • Estar casados no significa el final del romance. Trata de aderezar tu vida amorosa y sexual con sorpresas de vez en cuando. No dejes que la monotonía se instale. Asegúrate de no sólo vivir tu matrimonio, sino de disfrutarlo.
  • El matrimonio también es una magnífica oportunidad de conocer a tu pareja íntimamente. Conózcanse de cerca. Compartan sus sueños. Durante el matrimonio incluso podrías descubrir algo nuevo en ti mismo/a.
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