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¿Cómo mantener viva una relación?

Renovar la relación
¿Tu relación ha perdido el brillo después de muchos años? ¿El contacto sexual ya no es el mismo que en el comienzo? ¿Se ha convertido en algo aburrido y banal?

Es perfectamente normal que, después de un tiempo, se pierda el atractivo mutuo en una pareja, afirma el experto Alfons Vansteenwegen. Según el especialista belga, la clave está en la seducción para mantener fresca la relación.

Algo mágico

Natalia y su novio Paco ambos veinteañeros, profesionales y comenzaron su relación cuando todavía eran universitarios y desde entonces han seguido juntos.

“Recuerdo la fase del enamoramiento. Era increíble, nos íbamos conociendo y nuestra amistad se fue haciendo más íntima, nos sentíamos atraídos el uno por el otro, era algo magnético y el sexo era algo mágico”, cuenta Natalia.

Aburrido y banal

Seis años más tarde, Natalia y Paco disfrutan de una relación estable. “Hemos crecido juntos y ha sido maravilloso. Nos amamos muchísimo y nuestra relación se ha transformado. Ahora es madura, continúa Natalia agregando que “las cosas también cambiaron en la cama. El sexo es menos apasionante, incluso a veces es aburrido y banal.”

Muchas parejas pueden experimentar algo similar, una vida sexual aburrida. El sociólogo belga Alfons Vansteenwegen opina que es algo normal.

“En un matrimonio o relación duradera, se pierde el atractivo sexual hacia el otro, es la realidad.”

Sexo y algo más

Pero eso no presagia el fin. El terapeuta de pareja Alfons Vansteenwegen ha estudiado las relaciones prolongadas y la vida sexual de estas personas, y afirma que las parejas encuentran nuevas maneras de reavivar la relación.

“Si en la pareja ambos siguen dialogando, expresando opiniones y sentimientos y hablando abiertamente de las diferencias mutuas, entonces se van creando nuevos momentos de atracción”, afirma.

Esto significa que un diálogo profundo con tu pareja podría resultar en mejores resultados en el dormitorio.

Relajando la tensión

Natalia concuerda con estas ideas, de hecho recuerda algunas ocasiones cuando pasaron de una fuerte discusión a una maravillosa sesión sexual.

“No sé por qué pero, cuando se encienden los ánimos y tratas intensamente de resolver una disputa, ves un lado de la persona que rara vez aparece. En Paco, detecto un rayo de compasión”, nos cuenta.

“Y cuando menos te lo esperas estás en medio de un apasionado sexo porque esa es la mejor manera de reconciliarse, de relajar la tensión, de soltar”, agrega Natalia.

No es que Natalia busque la confrontación para llegar a un buen contacto sexual pero opina que es la mejor recompensa después de una acalorada discusión.

La seducción es la clave

Vansteenwegen señala que las parejas como *Natalia y Paco deben aprender el arte de la seducción.

“La seducción en sentido positivo es algo suave, no es una imposición o una demanda. No se trata de usar el poder. En cierto sentido se trata de despertar el deseo en el otro”, opina.

Un buen seductor acepta el “no”

Despertar el deseo en el otro sin ejercer poder implica usar el tacto. Imagínense que estás tratando de seducir a tu pareja mientras está lavando los platos. Percibes que no hay mucho ánimo en el otro pero acepta el sexo para complacerte. ¿Significa que has ganado el juego de la seducción?

Vansteenwegen no lo cree. “Si la respuesta es negativa, un buen seductor la aceptaría, como algo del momento. No significa que el otro nunca esté interesado en el sexo”, explica.

Sin embargo, la lección más importante es no dejarse desanimar por la perspectiva de una relación de largo plazo, opina Vansteenwegen. “El sexo es importante en la vida. Por otra parte, una relación que tiene movimiento, confrontación, diferenciación, es muy interesante y las personas se sienten felices en ella.”

*Natalia y Paco son nombres ficticios pero sus casos reales.