Trío_Sexual_Perfecto
https://www.pexels.com

Consejos para hacer el trío perfecto

Si, así como lo leíste... te tenemos el secreto para el trío perfecto ¿Preparados?

SEXUALIDAD + placer + SALUD...

Voilà! ¿no lo vieran venir, verdad? Pero quien no quiere la presencia de estos tres en nuestras vidas. Te cuento como lo logramos...

Es muy común que al hablar de “sexualidad”, las personas tengan en mente la idea de que ésta se relaciona únicamente con la parte física de nuestro ser, con “nuestras partes íntimas” y con eso de los fluidos corporales y los placeres carnales prohibidos. Y pese a que hay algo de cierto en esto, no lo es todo. La sexualidad es amplia, diversa, divertida, libre, cambiante; y cuando se deja caminar de la mano del placer, y se involucra la salud, se arma un trío muy interesante, bueno, bonito y barato, y ampliamente recomendable.

Primero lo primero, ¿qué es entonces la sexualidad?

Toma nota.

Definitivamente la sexualidad sí que incluye tu cuerpo y, por ende, tus órganos sexuales, pero hay que recordar también que es mucho más que el cuerpo, y también es mucho más que las relaciones sexuales y “hacer bebés”.

Es una dimensión amplísima de nuestra vida que hemos construido y expresado con nuestros pensamientos, valores, actitudes, deseos, fantasías, creencias, prácticas, actividades, roles y relaciones, desde que nacemos; lo que significa que la sexualidad se integra de nuestra parte biológica, psicológica, emocional y de relaciones sociales, y va transformándose dependiendo del tiempo, circunstancias y sociedad en la que nacemos y nos va tocando vivir.

Para comprender esto mejor, te invito a que pienses en la sexualidad como en un enorme paraguas que abarca todo tu ser, y que podemos conocer, vivir y comprender a través de preguntas tales como: ¿quién soy?, ¿qué soy?, ¿cómo me comporto?, ¿con qué cosas de mi sociedad me identifico?, ¿cómo soy, y por qué soy como soy?, ¿cómo me vivo?, ¿qué me gusta de mí, ¿qué de las personas que me atraen? ¿quién me gusta? ¿cómo y por dónde me gusta también, obvio; ¿cómo me siento de ser quien soy y lo que soy (chico, chica, cis, trans, gay, etc.), ¿qué tipo de relaciones quiero construir? En fin, todo lo que te te construye, pasa por el filtro de la sexualidad.

Entonces, para hablar de cómo alcanzar la salud sexual, tendríamos que hablar de cómo procurar un estado de bienestar tanto en mi cuerpo, como en mis emociones, mis relaciones, mis prácticas y vínculos.

Esto significa que no porque una persona no padece de alguna Infección de Transmisión Sexual (ITS) ya ha alcanzado la cima de la salud sexual. Ojo.

El placer y la salud ¿se llevan bien?

Pues claro que sí. El placer juega un papel clave en la vivencia de nuestro erotismo, y nada más placentero que disfrutarte a ti y a tu pareja, en conexión, en ese encuentro, sin preocupaciones en la mente, sin ponerse en riesgo nadie, ni en el momento, ni tampoco en el futuro, porque no olvidemos que una práctica sexual desprotegida que puede tardar 11 minutitos, puede traer consecuencias e impactos de por vida.

No se trata de tomar posturas extremas y entrar en pánico absoluto, o de plano creer que sin riesgo no hay disfrute así que “YOLO”, adiós cuidados porque cuidarse no es “cool”. No.

Se trata de que tomemos las riendas del asunto, y generemos un significado nuevo del placer, en el que el cuidado de nuestra salud, de nuestros planes futuros y proyectos de vida, y por qué no, también de nuestras parejas, sea lo más “cool” del mundo.

Cuando una persona sabe que vive sus prácticas sexuales de manera segura, protegida, consensuada, libre de presiones, chantajes, manipulaciones y demás formas de violencia, esa persona puede reconocerse disfrutando cada parte de sí misma y de la experiencia misma de estar con otra persona, en libertad y plenitud, haciendo uso de su derecho al placer, pero también de su derecho a la salud.

El poder conectar con otros seres humanos a través de nuestras experiencias eróticas y placenteras, es un puente hacia nuevos aprendizajes, sobre nuestra propia persona, sobre lo que nos gusta o no, lo que queremos probar o ya no, lo que nos gusta más o menos de estar con esa otra persona, de las intenciones y razones detrás de estar con esa persona, en fin, es una experiencia en la que no solo estamos con “otro” ser, sino que estás contigo, explorándote, disfrutándote y conociéndote tú contigo, y en relación. Y ahí sí, podemos darle vuelo a la imaginación y dejarnos vivir la gozadera del amor propio. Nada más rico que poder vivir todo esto, sin remordimientos de conciencia después, ¿o no?

En fin, una persona con salud sexual se quiere, se cuida, se disfruta, se informa, se atiende, comunica y comparte las ideas e información que promueva una mirada positiva de la sexualidad y del placer. ¿Me ayudas a correr la voz? ¿alguna pregunta? Tú sabes donde conseguir a nuestros especialistas, de todas formas aquí te dejamos una pista.

Comments
Agrega un nuevo comentario

Comment

  • Etiquetas HTML permitidas: <a href hreflang>