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El lado bueno y malo del embarazo

De niña creía que el embarazo era todo miel sobre hojuelas. Y tiene sus cosas buenas, pero también algunas muy incómodas

Pueden decir que soy una romántica empedernida, pero desde que era niña soñaba con convertirme en mamá.

Cuando me convertí en cancha oficial, me aventé al ruedo y me embaracé. ¡Oh, madre mía! NADA fue como esperaba. Esperen, tampoco crean que el embarazo fue la PEOR etapa de mi vida, pero lo que sí es cierto es que no se parecía en nada a lo que había imaginado.

¿Quieres conocer mi experiencia?

El principio de los tiempos

Tardé un mes y medio, después de la última fecha de mi regla, en darme cuenta de que estaba embarazada. Creí que el retraso era una cuestión relacionada con el estrés por mi trabajo, pero jamás pensé que fuera porque estaba embarazada. Me habían dicho que tendría náuseas, vómitos y que prácticamente me convertiría en 'El exorcista. Pero no, yo tuve otros síntomas.

Me sorprendía que podía detectar aromas que nadie podía percibir. En una ocasión, iba en el metro rumbo a mi trabajo y sentí un intenso olor a basura. NADIE MÁS LO SENTÍA. ¡Me sentía fuera de lugar! Y ni qué decir del sueño: ¡me quedaba dormida en mi trabajo! Ho-rri-ble.

Las raras reacciones ante la noticia

Por algún extraño motivo, cuando una grita a los cuatro vientos que está embarazada, de inmediato todos adquieren un título de doctor en consejos y asesoría de embarazadas. 'No te quedes con antojos porque el niño nacerá con marcas'; 'No comas queso o tu hijo nacerá con cebo en la cabeza'; 'No veas nada aterrador o tu hijo nacerá feo'… Bah. Muchas personas quieren llenarnos la cabeza de miedos.

Pero también está el lado bueno: te consienten, te llevan regalos, ¡puedes estar la fila más rápida del súper!, tienes un cajón especial en el estacionamiento. ¡Nunca antes había amado tanto estar panzona!

¡La pura novedad!

Pues una quiere saber todo sobre cómo será tu bebé, así que te metes a cientos de páginas, redes sociales, grupos, para aprender más. Una podría escribir una enciclopedia del embarazo. Y ni qué decir de las citas con el ginecólogo. ¡Contaba las horas para verla por el ultrasonido! Escuchar el corazón de mi bebé, enterarme si era niño o niña. Sin duda, una de las mejores cosas del embarazo.

Tu cuerpo cambia, y mucho

Todo está dicho: te aumenta la barriga, las caderas se ensanchan, te salen estrías. El cuerpo jamás vuelve a ser el mismo. ¿Y saben qué? Efectivamente, no es el mismo: es mucho mejor.

Lo que puedo decir con toda certeza es que el segundo trimestre la pasé excelente. Casi no tenía malos síntomas y era muy divertido sentir las pataditas de mi bebé.

La revolución de las hormonas

Un día estás feliz; al otro, triste. Un día amaneces con unas ansias irresistibles de tener sexo estando embarazada y al otro, quieres mandar a tu pareja a uno de los siete infiernos de Dante. Así es esto, las hormonas te hacen malas jugadas, ¿y qué se le puede hacer?

El último trimestre

Específicamente hablaré sobre el noveno mes. ¿De niños tuvieron una tortuga como mascota? Cuando caía boca arriba, le resultaba prácticamente imposible girar. Bueno, pues así me sentía. Y ni hablar de las noches: me despertaban mis ronquidos. Me costaba mucho respirar y conciliar el sueño. ¿Recuerdan que en el segundo trimestre las pataditas eran dulces y tiernas? En el último trimestre, Jackie Chan se mete en tus entrañas y hace de las suyas. Ay, dolor.

Así es el embarazo, una montaña rusa de sensaciones y vivencias. Todas lo vivimos de manera diferente.

¿Ustedes qué vivieron durante esta etapa o qué dudas tienen al respecto ¡Hablemos en el foro!

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