Embarazo Efectos secundarios
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Embarazo: “Efectos secundarios”

En primer lugar seamos claros: ¡el embarazo no es ninguna enfermedad! Pero a medida que tu cuerpo va cambiando y se va preparando para dar a luz, pueden ocurrir algunos desagradables ‘efectos secundarios’.

Puede ser que experimentes todos pero quizá ninguno de estos efectos secundarios. Entonces ¿cuáles son estas molestias que pueden ocurrir durante el embarazo?

Náusea “matinal”

Uno de los primeros síntomas del embarazo es la ‘náusea matinal’. De hecho, el nombre con que se la conoce normalmente no es del todo exacto, ya que puedes experimentar náusea en cualquier momento del día, especialmente con el estómago vacío.

La náusea es causada por la hormona del embarazo HCG – la que aparece en una prueba de embarazo. Esta hormona tiene una función muy positiva para prevenir la interrupción prematura del embarazo. Lamentablemente, también tiene un ‘efecto secundario’  que te puede provocar vómitos.

Esta sensación de náusea suele  disminuir a partir de la décimo-segunda semana de embarazo, y desaparece a la décimo-sexta semana cuando la hormona HCG ya ha cumplido su función y tu cuerpo deja de producirla.

Hay mujeres que apenas sienten náuseas, o no la sienten en absoluto, en las primeras semanas de embarazo mientras que otras casi no pueden funcionar porque se sienten mareadas todo el tiempo. Comer menos y más seguido puede ser una ayuda, evitando estar con el estómago vacío.

Cambios de humor

Durante los primeros meses de embarazo es posible que tus emociones estén alteradas por muy diversas razones. Pero, al igual que en el período pre-menstrual, las hormonas te pueden causar irritación y cambios de humor durante los primeros meses de embarazo. Sin ningún motivo puedes estallar en furia o en llanto.

Agotamiento

El llevar un bebé creciendo en tu cuerpo absorbe mucha energía por lo que puedes sentirte más agotada que de costumbre. Durante el embarazo necesitas más horas de sueño y descanso. Por otra parte, hay mujeres que rebosan de energía cuando están embarazadas. Si ese es tu caso, simplemente disfrútalo. No tiene sentido descansar si no lo necesitas. Déjate guiar por tu propio nivel de energía.

Apetito

Es posible que sientas un enorme apetito durante los primeros meses de embarazo – sí, en efecto, al mismo tiempo que sientes las náuseas de vez en cuando. El dicho de que “necesitas comer por dos” cuando estás embarazada simplemente no es verdad, lo que se necesita es una dieta normal y saludable.

No te preocupes si aumentas de peso, es algo que le sucede a muchas mujeres. Más adelante, a medida que el bebé aumenta de tamaño, tú irás ganando menos peso.

Vejiga

Al comienzo del embarazo, el útero se expande rápidamente, presionando la vejiga. Eso provoca una necesidad más frecuente de orinar. Luego el útero comienza a extenderse hacia arriba, de modo que ya no presiona tanto la vejiga. Sólo al final del embarazo puede ocurrir que la cabeza del bebé vuelva a presionar la vejiga.

Retortijones

A medida que se va expandiendo, el útero tira de los ligamentos que lo aferran a la pelvis. Esto puede provocar retortijones y dolores en el abdomen.

Pechos más grandes

Los pechos se preparan para producir la leche para tu bebé. Ya desde el comienzo pueden crecer y sentirse duros y sensibles. También la piel puede provocar picazón a medida que se estira.

Las venas de los pechos se hinchan y pueden notarse en la piel, si tienes la piel clara. Esto desaparece al terminar con la lactancia – aunque, cuando toda la experiencia se ha acabado, tus pechos habrán cambiado de forma.

Necesitarás llevar un sostén adecuado durante el embarazo, para sentirte cómoda y evitar los senos flácidos.

Especialmente en el primer embarazo, los pezones aumentan de tamaño para que el niño pueda succionar con más facilidad. También pueden estar más sensibles. Además, la areola – el área que rodea el pezón – se ensancha y oscurece. Puede ocurrir que surjan algunas protuberancias, que son las glándulas sebáceas que mantienen la flexibilidad de los pezones.

Constipación

Durante el embarazo, todo el cuerpo necesita relajación y estiramiento, primero para hacer espacio para el crecimiento del bebé y luego para que el cuello del útero y la vagina se ensanchen para permitir el paso del bebé. La hormona que hace esto posible es la progesterona. Lamentablemente, también produce algunos efectos secundarios.

Los músculos en los intestinos también se relajan, lo que significa que no pueden conducir el alimento por los intestinos con la fluidez normal. La materia fecal es más sólida y se puede sufrir de constipación.

Hemorroides y varices

Otro efecto secundario de la progesterona es que provoca la relajación de las venas. Al mismo tiempo, durante el embarazo hay más sangre circulando por el cuerpo. Esto puede causar várices, que es cuando las venas se hinchan por el aumento de presión, y pueden causar incomodidad y picazón.

Otro efecto posible es que se ensanchen las venas en la zona del ano, lo que produce hemorroides, que también pueden causar picazón. Las hemorroides pueden agravarse por el esfuerzo en caso de constipación.

En resumen, la progesterona cumple un magnífico papel al ensanchar el vientre y permitir el crecimiento y el nacimiento del bebé. Pero sus efectos secundarios pueden ser verdaderamente incómodos.

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