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¿Puedes volverte adicto al sexo?

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¿No puedes dejar de pensar en el sexo tan fantástico que tuviste anoche? ¿O es quizá el sexo que te encantaría practicar el que ocupa tu mente? En cualquier caso, no te preocupes, es natural pensar mucho en el sexo.

Sin embargo, para algunas personas las fantasías sexuales y la práctica sexual pueden ser difíciles de controlar ya que les resultan adictivas.

Cuanto el sexo se apodera por completo de la vida de alguien y hace que se sienta impotente a la hora de dejarlo incluso cuando le gustaría, es posible que sufra de un trastorno hipersexual, que es el término médico equivalente a la adicción sexual.

Y aunque pueda resultar difícil el tomar una adicción sexual en serio, las consecuencias pueden ser que el no dejar de pensar en el sexo lleve a la pérdida del empleo, a arruinar las relaciones amorosas y a contraer ETS.

Fuera de control

¿Dónde trazan los psiquiatras la línea divisoria entre alguien a quien le gusta mucho el sexo y alguien que es adicto a él? Un sexo adicto no piensa en otra cosa: en un periodo de al menos seis meses, habrá utilizado la mayoría de su tiempo en fantasear sobre sexo, planeando un encuentro sexual o practicando el sexo.

Los sexo adictos tienen tendencia a utilizar la cama como un medio para sentirse mejor, por ejemplo, si están deprimidos, aburridos o estresados. Sus acciones pueden ocasionar daños físicos o emocionales, tanto a sí mismos como a otros. Lo más relevante es que los actos y pensamientos relacionados con el sexo no están causados por otra enfermedad o el consumo de drogas.

Está claro que todo ello afecta a su vida normal y para que a alguien se le considere sexo adicto tiene que sentir que tiene un problema que no puede controlar y tiene que querer que se le ayude. De manera que si te sientes bien con la cantidad de veces que piensas en el sexo, no te preocupes, no eres un adicto al sexo.

Además, si tus preocupaciones sobre el sexo derivan de un sentimiento de culpabilidad basado en creencias religiosas o en valores culturales, estamos hablando de algo distinto. Tampoco encajas en el perfil de un adicto al sexo.

Trastorno psicológico

Un reciente estudio norteamericano analizó los síntomas de la adicción al sexo con la intención de aclarar si la misma es realmente un trastorno psicológico. Se entrevistó a 207 personas que habían acudido a una clínica psiquiátrica para que les ayudara con su “actividad sexual incontrolable”, el consumo de drogas u otros desórdenes psicológicos como la depresión.

Aproximadamente el 90% de las personas que buscaban ayuda respecto a su comportamiento sexual mostraron los signos y síntomas que los investigadores utilizan para saber si alguien es o no adicto al sexo. Lo que significa que los mismos son factores relevantes para determinar si existe un problema. A pesar de que la adicción sexual no está clasificada oficialmente como un trastorno, se van a utilizar los resultados de este estudio para decidir si debería serlo.

Y ustedes, ¿qué recomiendan a los que todo el día piensan en sexo? Dejen sus comentarios aquí o participen en nuestra discusión en redes.