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¿Qué vuelve activo o pasivo en el sexo a un hombre gay?

¿Trataste de imaginar quién puede ser el hombre y quién la mujer en la pareja de esta foto? Dejemos a un lado estos mitos, eso no es de gente guapa y llénate de información junto al Dr. Juan Rodríguez

Por: Dr. Juan Antonio Rodriguez Higuera. Médico del equipo de la Fundación México Vivo

El rol sexual entre gays provoca todo un enigma en las curiosidades del mundo erótico de los hombres que tienen sexo con hombres, y es que a través de los años pareciera que surge un desarrollo cultural en donde dependiendo del rol se tiene un valor distinto en la forma en cómo nos relacionamos.

Ni el pasivo tiene que ser de menor tamaño y femenino, ni el activo debe tener un pene de 22 centímetros y ser grande, esos son estigmas y merece la pena eliminarlos con el objetivo de vivir nuestro erotismo de forma auténtica y divertida.

Para poder comprender los roles sexuales entre gays es necesario conocer uno de los aspectos más básicos de la sexualidad: la respuesta sexual humana (RSH). Éste fenómeno provoca cambios en el cuerpo y la mente que nos permite percibir los estímulos que nos hacen capaces de recibir placer en el momento de relacionarnos sexualmente con otros, Para fines didácticos la RSH la dividimos en tres: Deseo, excitación y orgasmo (de éste último no hablaremos en esta ocasión).

El deseo sexual como protagonista

El deseo es un evento principalmente mental, está en el cerebro. Aquí se adquieren, desarrollan y manifiestan las fantasías sexuales que a cada persona y de manera individual le despiertan las ganas de tener una experiencia erótica que puede ser individual a manera de masturbación, o compartida. Dentro del deseo está el código (entre muchas otras actividades sexuales) de anhelar ser penetrado o penetrar, dependiendo de las experiencias recopiladas a lo largo de la vida sexual activa.

Es decir, si un hombre tuvo un desarrollo erótico en la infancia, adolescencia o adultez donde el estímulo anal y/o penetrativo formó parte de sus primeras experiencias y estas fueron placenteras, lo más lógico es que su expresión sexual de vida vaya acompañada de numerosas fantasías en donde algo o alguien estimule o penetre su ano, o sea un pasivo en potencia.

Por su parte un activo seguramente obtuvo los estímulos opuestos, donde la penetración anal no fue placentera o fue dolorosa, y entonces su deseo sexual está predominadamente impulsado por estímulos opuestos, donde la estimulación anal no fue placentera o fue dolorosa, y entonces su deseo sexual está predominadamente impulsado por estímulos en otras partes del cuerpo, que por lo general el pene tiende a ser uno de los mas eróticos por excelencia, y en la práctica erótica pretende introducirlo en el orificio que mayor satisfacción le ofrezca, ya sea la boca, ano, juguete, etcétera.

El deseo sexual es pues, uno de los protagonistas para que una persona se considere activa o pasiva. Un hombre que es penetrado sin desearlo muy seguramente será lastimado o no lo pasara bien.

Y la excitación ¿dónde queda?

La excitación sexual (segunda fase de la RSH) es un evento enteramente físico. Se manifiesta por estímulos y sensaciones físicas. Los órganos de los sentidos tienen un papel protagónico. Existen cambios en el cuerpo cuando nos enfrentamos a una actividad erótica. En los hombres lo mas evidente es la erección del pene, pero existen muchos otros eventos en el cuerpo que cambian, por citar algunos está el aumento de la frecuencia cardíaca, el rubor facial, el aumento de la frecuencia respiratoria, aumento de la temperatura entre otros.

La musculatura pélvica también sufre algunos cambios, curiosamente el esfínter anal (que es un músculo) tiene miles de terminales nerviosas que pueden ser o muy placenteras o muy dolorosas. En un hombre pasivo, aunado a su deseo por ser estimulado analmente, se desarrolla una relajación paulatina de la musculatura de ésta área, permitiendo la introducción del pene, un dedo, un juguete y hasta un puño a veces (fisting).

Como podemos analizar el deseo aunado a una excitación en un pasivo genera dicha relajación. Por el contrario un activo jamás podrá gozar de un fenómeno tal, ya que la idea de ser penetrado en lugar de despertar excitación genera angustia y malestar, provocando una contracción aún más fuerte que la que se genera en estados basales y por lógica pérdida de la erección.

Por supuesto que existen tantos códigos eróticos como estrellas en el cielo, y como seres humanos somos realmente únicos en nuestros gustos y preferencias en la sexualidad.

También existen los bienaventurados que llamamos versátiles o inters en donde ambos roles les vienen bien. En la gran mayoría de los versátiles hay preferencia por alguno u otro rol. En estos casos pueden existir preferencias, tales como que un hombre más grande puede generar el deseo de ser pasivo, y así miles de miles de mezclas más.

Y por supuesto que también existen los hombres que sencillamente la penetración en ninguna de sus presentaciones les provoca placer. Así es la diversidad sexual.

No podemos dejar de hablar de un aspecto importantísimo en el juego de roles entre el sexo gay, el ámbito social. Existe un gran estigma, hasta la fecha, imposible de eliminar en torno al tema. Ser pasivo por lo general trae consigo una connotación ciertamente discriminatoria. “La pasiva” es un término común para minimizar en broma o en serio. En mi opinión son los regazos que quedan del machismo, porque por su puesto que existe machismo entre gays.

Lamentablemente hay quien mantiene que ser pasivo demerita la masculinidad de un hombre, y pienso que por lo mismo muchos hombres inhiben su erotismo y no se permiten tener experiencias como pasivo aunque así lo deseen. Está de más comentar que esto es una falacia. Un hombre pasivo sencillamente goza de ser penetrado por el ano y no tiene nada que ver con su desarrollo de identidad de género, es más, no tienen ni siquiera que ver con su orientación sexual, hay muchos heterosexuales deseosos de ser penetrados por sus mujeres.

¿Hay más pasivos que activos?

No lo sé, es una duda que inquieta a muchos y me lo preguntan frecuentemente así que me di a la tarea de hacer una especie de investigación con mis pacientes gays y los de algunas asociaciones, basado en las historias clínicas y sin ser un porcentaje específico el que les comparto el resultado es que aproximadamente el 40% refieren ser versátiles (con su gran gama de variantes), el 25% activos exclusivos y el 35% pasivos exclusivos.

Con este conteo general no me atrevería a decir que existen más pasivos que activos ya que muchos de los versátiles escogen en la muchas de sus relaciones ser receptivos, o viceversa, habrá que hacer un estudio más detallado, aunque creo que el objetivo siempre será mera curiosidad, ya que el valor como personas no nos la da el rol sexual, sino miles de otros aspectos de la vida.

Algo que me queda a mi como reflexión es que si dentro de nuestros deseos tenemos ganas de hacer algo específico y esto no daña a nadie, atrévanse a experimentar, atrévanse a jugar, a divertirse con las locuras que traen en mente.

¿Te sorprendió esta información o ya la manejabas? Hay muchos otros mitos alrededor de este tema tienes que conocer los 5 mayores mitos sobre las relaciones gay

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soy hombre y sigo siendo hombre fuy pasivo por casualidad y a hora disfruto con mujeres igual que con hombres activos por igual cuando estoy con chicas las disfruto y cuando estoy con hombre igual
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