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Di qué haces en el post sexo y te diré quién eres

By David Joshua Jennings Febrero 20, 08:30 am
Después de tener relaciones sexuales, tal vez tengas ganas de dormir, de comer, o de charlar

Aunque no hay reglas de qué hacer o qué no hacer después de una práctica sexual con tu pareja. Quizá te identifiques con las siguientes situaciones. Lo ideal es conversarlo con él o ella.

¿Qué podría suceder?
Tener una conversación de almohada

Después de un buen round de pasión, casi todas la parejas acaban enredadas en un abrazo, sincerándose sobre ellos o sus sentimientos, revelando lo que normalmente no dirían en otras circunstancias.

Algunos investigadores atribuyen esta charla de almohada a altos niveles de oxitocina, la hormona del orgasmo, y creen que hace que la pareja tenga sensación de confianza y conexión.

Estudios muestran que las parejas que tienen charlas de almohada tienen relaciones más felices.

Mantener contacto físico

Ya consumado el acto, es importante hacerle saber a tu pareja que te importa tanto como te importaba antes de meterte entre sus sábanas.

La charla de almohada es importante e independientemente de lo que estén hablando, mantén siempre tus manos y tu cuerpo activos.

No hace falta un contacto con implicación sexual. El echarse juntos en posición de cucharita, acariciar el pelo o masajear suavemente, le harán saber a tu pareja que es importante para ti.

Tomar un baño/ducha juntos

Una buena manera de hacer algo práctico y que prolonga la intimidad, es tomar un baño o ducha juntos.

Enjabónense uno al otro, tállense suavemente, dense un masajito. Y quién sabe... ¡tal vez acabe en otro round!

Hacer el amor otra vez

El hombre casi siempre acaba seco, pero si se quedan en la cama suficiente tiempo y ambos empiezan a sentir la cosquillita, tal vez el mejor post coito es hacer el amor otra vez.

Comienza nuevamente con todos los juegos preliminares hasta que la excitación aumente lo suficiente como para tener un bis.

Compartir otras actividades

Pueden preparar la cena o una botana juntos, limpiar la habitación, ver una película, jugar un juego de mesa, escuchar música, ir por un helado.

La idea es pasar un tiempo agradable juntos después del encuentro sexual, para demostrar que te interesa algo más que los genitales de la pareja.

Decir algún cumplido

A todos los seres humanos nos preocupa qué tal lo hicimos y nos encanta escuchar lo buenos que somos en la cama.

Por eso, decirle al otro lo bien que te la pasaste, puede hacer maravillas. Trata de especificar lo que más te gustó, da detalles.

Resalta alguna técnica que usó, por ejemplo, algo que te prendió por completo. Tendrás chance de que lo repita la próxima vez.

Tócate

Si el primer round te dejó con ganas de más, pero tu pareja no está en condiciones, siéntete libre de empezar a tocarte, dejando clara la invitación por si se quiere apuntar.

Es posible que lo haga, observar al otro masturbarse, excita. ¿Y por qué tendrías que contenerte solo porque el otro se quedó seco? No hay pierde, disfrutas porque disfrutas.

Dormirse

Los orgasmos son relajantes porque liberan oxitocina, y algunas personas tienden a dormir después del encuentro sexual, es inevitable.

Pero, olvida la biología, tu pareja se puede sentir insegura si te duermes tan pronto terminas la faena.

Una forma de evitarlo es en lugar de aguantar la respiración cuando se acerca el orgasmo (tendemos a hacerlo, lo que nos agota al llegar al orgasmo), intenta inhalar y exhalar profundamente. Esto aumentará tu orgasmo y te ayudará a mantenerte despierto después. Y si esto no funciona, toma una ducha de agua fría.

Revisar el celular o Internet

Esta es muy obvia. No hay mejor manera de desanimar a una pareja y hacerle sentir que no te importa, que mostrarle de inmediato que tu atención está centrada en otro lado.

Aún si es importante, recuerda los sentimientos de tu pareja y trata de retrasar tu urgencia de conectarte con el mundo.

Pedirle a tu pareja que se vaya

Para aquellos que comienzan a acostarse juntos, es muy grosero pedirles que se vayan tan pronto acaba el coito.

En vez de botarlos inmediatamente, trata de comenzar con alguna actividad, en especial si esperas que se repita alguna vez.

Y aún cuando hayan definido claramente como un romance de una noche, y tengas cosas importantes por hacer, trata de ser suave con tus insinuaciones de que debe de comenzar a andar el camino, en vez de pedirle directamente que se esfume.

No enterarte cuando ya te tienes que ir

En especial en relaciones ocasionales, o encuentros que no van a durar más de una o dos noches, hay que saber distinguir cuando ya se acabó tu tiempo.

Trata de entender sus pistas o sugerencias. Si te dicen que tienen que ir a trabajar o que tienen cita con el doctor a tal hora, no te acomodes ni trates de aferrarte. Respeta la vida y obligaciones de la otra persona, o la próxima vez dudarán en invitarte de nuevo.

Exagerar con la plática de almohada

Sobre todo en relaciones nuevas, no hay nada más incómodo que una charla de almohada cursi, en especial si es melosamente sentimental y ni viene al caso.

Las declaraciones amorosas exageradas suenan falsas y se deben evitar a toda costa. Y sin importar qué hagas, no sueltes un 'te amo', sobre todo si se entiende que es una relación sexual ocasional.

Un 'te amo' debería ser dicho en un momento de sobriedad y claridad, y no en un éxtasis post coital hormonal y 'mágico'.

El cerebro tiende a ponerse algo loco cuando estás acostado desnudo al lado de alguien, así que cuida de no decir cosas que no dirías en tus cinco sentidos.

Seguir hablando sucio

Aún si gritaste las cosas más sucias imaginables en la agonía de la pasión, después de la intimidad, la charla sucia queda un poco fuera de lugar.

Guarda tu lenguaje apasionadamente sucio para esos momentos de acción donde no hay que pensar.

¿Tienes algún otro tip para aumentar la lista? Deja tu comentario o escríbenos en el foro.

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